Capítulo 24      Mi final está cerca.
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Reneesme

 Todos mis sentidos estaban alerta  de todo lo que sucedía, parecía que mi parte de humana se incrementaba en aquella situación, el miedo de no volver a ver a Jake o a mi familia, los Vulturis todos excepto Aro estaban en posición de ataque, ni ellos mismos estaban seguros en su propia fortaleza y si aquello era así mucho menos yo,  estaba atada…

  • Sal a la luz, que todos puedan verte. Dijo Aro.

Los murmullos en la sala se incrementaron entre todos los allí presentes, ¿Cómo podía Aro de estar tan seguro que quien nos merodeaba?

De entre las sombras comenzaron a escucharse pasos, algún humano y por lo menos yo juraría que las ocho patas de dos lobos,  pero no estaba segura, estaba dolorida por los golpes y un poco aturdida.

Por una ventana de la habitación me parecía ver una sombra, tampoco podía identificarla. A esto es a lo que me refería, seguro que si tuviese visión de vampiro lograría ver a los nuevos visitantes, solo se escuchaba mi respiración y mi corazón agitado por la ansiedad del momento.

El visitante dejo de caminar, todavía estaba sumergido en las sombras que aquel pasillo, se escuchó un gruñido, y Jake en forma de lobo se dejó ver y tomo una posición delante mía en posición de defensa. Mi corazón, parecía dar saltos de alegría, si, estaban allí, habían venido a buscarme desde Forks.

  • Jake, susurre. ¡Has venido por mí! Intente correr hacia el para abrazarle, pero estaba atada y él demasiado lejos.

El lobo, miro hacia mi dirección y en sus ojos había sed de venganza, su pelaje destilaba soberbia, irradiaba desesperación, nerviosismo y a su vez un poco de tranquilidad al examinarme de arriba abajo y apreciar que aparentemente no sufría ningún daño.

Cuando comprobó que me encontraba bien, me dio completamente la espalda, en pocos segundos se pudo escuchar cómo se rompían cristales y la atmosfera de aquella grandísima habitación cambiaba. Mi tío Jazzper está aquí, pensé, por fin me iré a casa.

En pocos segundos, mis padres, Alice, Jazzper y el abuelo Carlaise estaban al lado de Jake. Mi madre me lanzo una mirada desesperada por comprobar que estaba perfecta y yo asentí.

  • Vaya, vaya. Exclamo otra vez Aro.
  • Tenemos a todo el clan Cullen aquí. Dijo Caius.
  • Acaso ¿no podemos venir a hacerte una visita? Dijo mi abuelito Carlaise.
  • ¡Claro amigo! Cuando queráis, tu familia de talentos siempre será bien recibida entre estos muros, ya lo sabes. Menos el apestoso perro gigante que ahora tenéis como mascota. Falsamente agrego Aro.

Mis padres se colocaron de un salto a mi lado, uno a cada lado, me escoltaban mientras Carlaise seguía hablando con Aro.

  • Me preguntaba ¿por qué mi nieta está en Italia el día de su despedida de soltera? Juraría que ella misma me había hecho saber que quería disfrutarla con su familia y amigos más allegados, y de repente, nos encontramos en Italia en una situación poco cómoda. Aró ¿podrías aclarárnoslo a sus padres y a mí?

El abuelito no parecía tan crispado como mis padres y Jake, hablaba tranquilo, muy seguro de sí mismo, quizá tío Jazzper estaba amenizando nuestra velada.

Tía Alice apareció de pronto con las Amazonas, Zafrina y Senna, también parecían tranquilas en aquel lugar, seguro que ellas también habían venido al castillo en alguna ocasión.

  • Querido amigo. Dijo Aro a la vez que se acercaba a mi abuelito.
  • Creo que esta vez que has pasado de la raya, esta vez no veo un futuro positivo para los vulturis, esta vez, será tu final.
  • Esperaba que todos los Cullen presentes pidiesen una explicación, pero ya veo que sois unos cobardes. Pues he de hacerte saber algo querido amigo, ninguno de vosotros saldréis de aquí vivos esta noche.

Jake empezó a gruñir y aullar, mis padres tomaron posiciones de ataque, y tras un fuerte ruido, vampiros y lobos  empezaron a hacerse dueños del castillo, había muchos más lobos de los que pensaba, mas vampiros de los que podíamos imaginar, lo que Aro nunca comprendió es que muchos de sus militantes, esta vez le daban la espalda.

Mi madre se acercó a mí, y con un gesto rompió las cadenas que me sujetaban en aquel lugar.

  • Nos has dado un gran susto pequeña. Dijo mamá.
  • También yo estoy asustada mami. Añadí con un pequeño abrazo.

El aire que entraba por el gran agujero que tío emmet había hecho en la pared purificaba el aire cargado, podía respirar en una atmosfera limpia.

Aro retrocedió cuando comenzó a ver la sala llena de vampiros y licántropos, estos nada más llegar, olisquearon la humana de la que yo me había alimentado y comenzaron a atacar. Como era previsible muchos de los que formaban las filas de los Vulturis desaparecieron sin mostrar resistencia, no querían lucha y abandonaron al Clan para irse lejos y continuar sus vidas. Aro, Caius y Marcus, vieron su fin, yo misma prepare las hogueras donde les quemamos, las mujeres del clan Vulturis no pusieron resistencia, se arrodillaron delante de las hogueras y no se resistieron, todos fueron quemados, permanecieron junto a sus maridos hasta la muerte. Cuando todo acabo, toda mi familia se acercó dónde estaba yo para asegurarse que estaba bien, el primero en hacerlo fue mi abuelito.

  • Estoy bien solo un poco cansada y asustada. Les hice saber.
  • No te preocupes cielo, me dijo la abuelita.

En aquel momento, Jane apareció por sorpresa y decapito a mi abuelita lanzando su cabeza directamente al fuego. Todos nos quedamos asombrados, gritos, revuelos, y emmet, Jazzper y Carlise rodearon a Jane y la despiezaron enviando sus restos a la misma hoguera donde ella había mandado a mi abuelita. Nada se podía hacer por ella ya, solo echar su cuerpo a las mismas llamas y que permaneciese todo junto.

La desesperación y tristeza por la gran pérdida que teníamos nos dejó a todos sin poder movernos, no podía aguantar las lágrimas, Leah, Jake, todas las manadas lloraban, los que permanecían en forma de licántropo aullaban y Jazzper no sabía cómo podría calmar a todas estas almas en pena. Carlaise estaba en estado de shock, papa, le abrazaba y mama solo miraba el fuego, ellos no podían llorar, pero según me habían contado sí que sentían como escocían sus ojos. Tía Alice y la tía Rosalie habían gritado y se habían vuelto locas dando caza a los vampiros que se habían encontrado en el castillo de los Vulturis.

Todos caminamos por los pasillos del Castillo sin decir muchas palabras, la abuelita era la persona más Buena que conocíamos, siempre dando lo que tenía a cualquiera aunque no fueran de nuestra familia o condición.

  • Qué manera más triste de estropear nuestra boda Jake, la abuelita era importante para mí. ¡Malditos Vulturis! Grito Reneesme resignada y enfadada,
  • Lo se cielo, la recordaremos siempre, ella estará siempre dentro de nuestros corazones, ahora tenemos que comprender al abuelito y ayudarle a vivir sin ella. Quizá se haga duro. Replico Jake.

Mama y papa, pasaron mucho rato abrazados después de lo que había sucedido, después de hablar con Jake, me acerque a mi abuelito y le abrace con todas mis fuerzas. Y le dije:

  • Abuelito, te quiero. Nunca olvidaremos a la abuelita. Te quiero mucho.

Carlaise solo me miraba con la vista perdida, su compañera durante más de un siglo había desaparecido. Nos tenía a nosotros, pero la familia no es suficiente cuando tu corazón se rompe por amor.   Ayuda, pero no es suficiente.

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