CAPITULO 5 EDWARD

Habían ido a Seattle y recorrido varios negocios en busca de algo que les gustase . Me percaté de que Bella había recibido varios halagos y aún más miradas mientras paseaban y Nessy me dio a entender que eso le había caído tan mal como a mí, aunque sabía que era estúpido por mi parte de esa manera.

– ¿Te gustó? me preguntó cuándo terminó.

– Sí, fue entretenido le respondí.

– Y tú ¿qué hiciste? inquirió.

– Mmm… Salí a correr un momento, luego vi un rato las noticias y hasta que ustedes llegaron estuve tocando el piano. Aburrido ¿verdad?

– Cierto– coincidió y luego se rió.

En ese momento Bella entró en la habitación.

– ¿Qué tal su tarde muchachas? preguntó.

– La mía mejor que la de Rose. Respondió Alice.

– ¿Qué pasó, Rose? Preguntó mi esposa con sincera preocupación.

– Mejor ni lo menciones Bella, no me lo recuerdes.  Contesto mi hermana recuperando su mal estado de ánimo.

– Está bien.  Dijo Bella tratando de no provocar a Rose.

Carlisle llegó en ese momento. Su turno en el hospital había acabado por hoy.

– Hola familia. Nos saludó y todos le respondimos.

– Iré a ver qué hace la abuela papi. Me dijo Ness.

– Voy contigo dijo Carlisle y la acompañó.

Entonces Bella se sentó a mi lado.

– ¿Lo pasaste bien esta tarde? le pregunté.

– Sí, Esme es un encanto, como siempre. Dijo.

– Mmm…dije

– Y todas esas miradas y halagos de esos insulsos humanos ¿también te parecieron encantadores? pregunté Ella me miró con gesto de sorpresa.

– Tengo mi informante. Le dije.

– ¿Estás celoso? pregunte

– Oh, Edward, por favor dime que es una broma. Continuó

– Por supuesto que me di cuenta, y si me conoces bien sabes cómo me sentaron esos halagos. Dijo.

Yo sonreí, y ahí estaba ese brillo en sus ojos que tanto me gustaba. Me devolvió la sonrisa antes de decir:

– Tuvieron suerte de que contuviera el aliento y de que tuviera mi sed bajo control. Si hubiera sido por mí nos mudábamos esta misma noche, porque hubiera cometido un múltiple asesinato.

Me reí de buena gana y ella conmigo.

Era tan hermosa y ahora la tenía a mi lado para toda la eternidad. Y demasiado cerca para desaprovechar la oportunidad.

La besé suavemente, acariciando sus labios con los míos.

– Te extrañé. Le susurré bajito con los labios aún pegados a los suyos

– Como yo. Me dijo para después basarme con más ganas.

La atraje más contra mí, poniendo una mano en su cintura y la otra en su cuello.

De pronto escuché a Jacob correr en forma de lobo hacia la casa. En sus pensamientos pude ver que quería hablar conmigo.

Alice llamó a Bella al verme salir sólo en una visión.

– ¿Jake? ¿Qué ocurre? pregunté.

Su memoria contestó a mi pregunta. Pude ver la charla que había tenido con Sam sobre un efluvio desconocido que habían captado

–Oh. Sólo logré decir.

Él salió de entre los árboles en forma humana.

–Ya ves. Dijo.

– ¿Crees que pueda ser Nahuel? pregunté.

– No lo sé yo también estaba barajando esa opción. Contestó

– Está bien, de todos modos nos mantendremos alertas y los tendremos informados– dijo mientras volvía a internarse en los bosques.

– Está bien, gracias Jacob. Le dije, aunque no estaba muy seguro de que me hubiera escuchado.

Pude oí el Jeep de Emmett acercándose, me pareció una buena forma de cubrir mi precipitada salida, así que lo esperé.

– Hola. Le dije, luego de que dejara su vehículo en el garaje.

– Hola, ¿qué tal el ambiente? preguntó.

– Ay Emm, hubiera sido más prudente por tu parte aceptar su invitación. Murmuré.

– ¿Por qué? preguntó confundido.

– Porque ella no quería ir de compras en realidad, quería darte una sorpresa y no se le ocurrió otra forma de sugerírtelo. le expliqué, y a medida que pronunciaba las pala palabras pude ver que comprendía horrorizado el error que había cometido

– Realmente esperaba que lo cazaras al vuelo, pero no fue así. Si Alice hubiera previsto tu negativa le habríamos dicho a Rose que te lo propusiera de otra forma. Lo siento. dije sinceramente.

– Oh no. dijo ni hermano deprimido

– ¡Cómo arreglaré esto ahora!

– Ya encontrarás la forma de compensarla. Traté de consolarlo

– Disculpa, sé que tu dilema es mucho más grande que el mío en estos momentos. Continué

– Pero Jacob acaba de venir avisarme que ambas manadas han captado un efluvio desconocido que se parece mucho al de Nessy, por lo que creen que quizá Nahuel haya andado por aquí.

– ¿De verdad?

– Si Emm, por lo que quería pedirte si no es mucha molestia que peinaras los bosques para ver que encuentras. De todos modos Jake prometió informarnos si encuentra algo más.

– Está bien dijo

– Después de todo no creo pasar  bien esta noche…se lamentó.

– De veras que lo siento por ti, hermana. Le dije.

– Lo sé. Contestó.

Luego entramos en la casa y Bella estuvo a mi lado en sólo in segundo, Emmett entró tras de mí y sus pensamientos estaban cargados de arrepentimiento.

Se acercó hacia donde estaba Rose y dijo:

– ¿Podemos hablar?

Pero ella lo ignoró por completo. Aunque en realidad estaba muy triste y además enfadada.

Ambos eran muy pasionales y de caracteres tan disímiles que no sabía precisar en qué terminaría el pleito.

– ¿Qué ocurre? me preguntó Bella en un susurro que solo yo escuché.

– Luego te cuento. Le contesté del mismo modo.

– ¿Quieres ir a casa? le pregunté a mi esposa y ella asintió sin palabras.

– Dame un minuto, voy a buscar a Nessy. Me dijo.

En un momento ambas regresaron cargadas con sus bolsas de compras.

Nos despedimos y fuimos a casa.

De camino espié las bolsas y vi varios libros. Me agradó comprobar que todas eran obras clásicas. Nuestra hija había heredado de Bella la pasión por la lectura.

– ¿Estás cansada? le pregunté a la niña.

– No mucho respondió, pero se respuesta quedó sin sentido cuando bostezó.

– ¿Ah, no? Le dije y sonreí.

– Oh papi, aún no quiero dormir. Se quejó mientas se dirigía a la bolsa con libros.

– Hoy paseamos demasiado. Dijo Bella.

– Deberías acostarte.

– ¿Y si me voy a la cama y leo un libro?, sólo hasta que me dé sueño– propuso.

– En ese caso, creo que está bien. Dije. Bella se mostró de acuerdo y la acompañó para arroparla.

Yo fui al cuarto y me puse mis prendas de dormir, para luego ir al cuarto de la niña para desearle buenas noches.

– Tengo algo que contarte. Le informé a mi esposa mientras se cambiaba

– Pero lo mejor será que esperemos a que Nessy esté dormida. Le dije.

– Está bien. Aceptó mientras me besaba.

Después de un par de minutos percibí los pensamientos con poco sentido, provenientes de la habitación contigua.

–Ya. Le dije.

– Bien, dime. Me contestó.

– ¿Qué sucede?

– Jacob vino a avisarme que han encontrado un efluvio desconocido. Seth lo encuentra muy parecido al de Renesmee, lo que los llevó a pensar que quizá pueda ser Nahuel. Expliqué.

– ¿Nahuel?

– ¿Qué podría querer él por aquí? Preguntó.

– Se me ocurren tres posibles opciones. Una es que sólo esté espiando, ya que como la mayoría de los de nuestra especie le resulte particular nuestra forma de vida.

LeahOtra opción es que como ya te dije una vez, esté interesado en ti, quiera conocerte y hablar contigo para que le cuentes más sobre como sobreviviste.

Y la última, y la que más preocupa a Jacob debo agregar, es que esté interesado en Nessie.

– Mmm… dijo luego de considerarlo por un momento.

– Me gustaría ir a ver el lugar. Dijo mientras comenzaba a dirigirse a la puerta.

– Bella. Le dije tomando su muñeca

– Mañana lo veremos, no ahora. Continúe con determinación

– Además Jake prometió mantenernos informados, no te inquietes.

– Está bien. Dijo

– Además por las noches te quiero sólo para mí.

Ella captó mi estado de ánimo al instante y se olvidó de lo demás igual que otras muchas noches en las que pasábamos acariciando y besando nuestros cuerpos como nunca habíamos podido hacer, reconozco que a veces pensaba que debía haberla transformado mucho antes, total, al final lo único y maravilloso que habíamos sacado de la espera era Ness, nuestra adorada hija de ojos marrones y rizos color oro.

Estaba más feliz que nunca, tenía una esposa, una hija y una gran familia llena de grandes talentos a la que adorábamos y ellos también nos adoraban.

Respire profundo el arma de nuestra cabaña, el aroma era embriagador, la mezcla de nuestras tres fragancias era un perfume extraño y a la vez maravilloso, me gustaría poder guardar aquel momento en un frasco, como si de colonia se tratase para con el paso del tiempo poder olerlo y teletransportarme a esos momentos.

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