Cap 3 Jacob.       Imprimación

Estaba endemoniadamente seguro de que ya había vivido esto.
Me hallaba en la cocina de Bella frente a ella estaba de espaldas a la encimera. Acaricié su rostro con la yema de mis dedos, maravillándome con la suavidad de su piel una vez más.
– Bella. Le susurré tomando su rostro entre mis manos e inclinándome hacia ella, aun sabiendo lo que sucedería a continuación.
3, 2, 1…conté esperando oír sonar el timbre del estúpido teléfono.
Pero no ocurrió nada, y Bella me besaba con verdadera pasión, le devolví el beso muy contento de que por fin hubiera comprendido que el estúpido chupasangre no volvería.
Cuando al fin nos apartamos uno del otro, la miré a los ojos.
Pero aunque esos eran sus ojos ella no era Bella sino Nessie, que me miraba con el rostro resplandeciente de felicidad.
– Te amo, Jake. Me dijo.
Abrí los ojos sobresaltado y solté un jadeo. Menudo sueño había tenido.
Tan pronto rodé sobre un lado me di cuenta de la hora que era.
– Maldita sea, ¡son casi las 10 de la mañana! protesté en la habitación vacía.
Me vestí de prisa y desayuné del mismo modo sin sentirle el gusto a los alimentos. Estaba sólo, Billy debía de haber salido temprano a la casa de Emily.
Hacia una mañana perfecta, el sol brillaba en lo alto del cielo, que estaba totalmente despejado.
A medio camino me encontré con Paul.
– ¿Qué tal todo? –le pregunté
– Bien. Dijo él.
– ¿Adónde vas tan apurado, Jake? preguntó al verme agitado.
– Voy a casa de Nessy. Expliqué

– Bueno luego nos vemos, tengo prisa. Le dije.
Llegue enseguida, todo estaba muy tranquilo, los pájaros cantaban, la naturaleza seguía su curso después del enfrentamiento con los Vulturis.
Al llegar a la puerta me pregunté si debía llamar o si sería muy descortés por mi parte sólo entrar, ya que después de todo lo que había pasado…
Pero apenas tuve tiempo de levantar mi mano cerrada en un puño, porque Nessy la abrió de un tirón.
La razón de mi vida desde hace un tiempo, la luz de mis días.
– Hola Nessy, ¿cómo estás?– le dije alzándola del suelo para luego besarle la mejilla. No puedo describir la sensación que recorrió mi cuerpo sólo al rozarla.
– Bien. Contestó la niña sonriéndome.
– Hola chicos, ¿listos para comenzar una temporada aburrida?
En ese momento, Nessy me mostró lo sucedido antes de mi llegada.
– ¿Es verdad Bells?  Exclamé con sorpresa. ¿Edward puede leerte el pensamiento ya?
– Sí. Contestó
– Vaya, que cambio debe de significar para ti– le dije a Edward recordando aquella vez en que le dije, con el pensamiento, que era una suerte que no pudiera leerle el pensamiento a su novia, porque Bella se cansaría de él.
–Puedes apostar a que si. Me dijo él, haciendo caso omiso al resto de mi pensamiento.
En ese momento sonó el timbre del teléfono. Edward levantó el auricular, no pude escuchar la conversación pero por lo visto Charlie quería visitar a Renesmee.

Esme bajó las escaleras, me saludó, y partió hacia su trabajo.
Una vez solos en la estancia, abandonamos la casa de los Cullen para ir de caza.

Dejé a Renesmee en el suelo y ella me miró confusa.
– Enseguida vuelvo. Le dije y corrí a refugiarme entre los árboles para transformarme.
Cuando estuve listo, aullé para que salieran. Nessy salió y saltó sobre mi lomo.
Mientras caminábamos ella me hizo saber cuánto disfrutaba del viaje pero, era una mínima parte de lo que lo estaba disfrutando yo en su compañía.
A medida que pasaban los días los cordones de hierro forjado de mi alma se unían más a los de ella.
Luego de un momento llegamos a un lugar desde el cual percibimos algunos animales.
Edward fue el primero en localizar una presa. Estaba jugando con ella, acorralándola y dejándola huir una y otra vez, lo cual clarísimamente estaba divirtiendo mucho a la niña.
El mero hecho de que ese chupasangres jugara con la comida de daba mucho asco… pero la alegría de Nessy viendo a Edward hacerlo empeoraba mi estado de ánimo, ya que estaba robándome el papel. Yo solía divertir a la pequeña…
Mientras Bella se alimentaba, me miró con odio. Era muy perceptiva por lo que, me aleje de ellos y fui a buscar mi propio alimento.
Cuando acabamos, se me ocurrió una fugaz y muy buena idea.
Le guiñé un ojo a Nessy que me miró aún sin comprender.
– ¿Edward? Dije. Podría llevarme a Renesmee a la Push, todos están deseando verla…
Su rostro no mostraba demasiado agrado hacia mi idea, era la misma que ponía cuando Bella le sugería que quería visitarme cuando era humana, pero asintió.
– ¿Quieres ir? .le preguntó Edward
– ¡Claro! exclamó ella comprendiendo mi gesto.

– Mami ¿puedo ir? Preguntó
Bella accedió con cara de resignación.
– Jake, no te retrases. Me dijo Bella
– Claro, Bells. Regresaremos pronto.
En ese momento Renesmee tendió sus brazos a Edward que la alzó del suelo y le dio un beso de despedida y luego se la pasó a Bella, la niña la abrazó diciendo:
– Te quiero mami
–Y yo a ti, cuídate. Respondió ella y en un par de saltos estaba subida en mi lomo, la cara de Edward y Bella era de asombro, la niña cada día se hacía más fuerte y adquiría nuevas cualidades.
– Adiós. Les dije y partimos.

No llevábamos un paso muy rápido, íbamos más bien dando un paseo, disfrutando del momento.
Renesmee me pidió que nos detuviéramos al lado de una charca para admirar los peces de colores y yo aproveché esa distracción para transformarme en humano.
– Hola, Lobo – dijo Nessy cuando me vio.
– Hola– le dije.
– ¿Somos muy diferentes, verdad? – Me preguntó.
– Yo veo las mismas manos, los mismos dedos… Nessy somos iguales claro que tú eres la más especial de todos nosotros.
– Te quiero Jake. Me dijo.
– Y yo a ti Nessy. Sabes que eres la persona a la que más quiero en este mundo y siempre te protegeré.
– ¿Nos vamos? No quiero llegar tarde. Dije.

– Vamos. Dijo ella
En cuanto nos pusimos de camino ella tomó mi mano y empezó a enseñarme todo lo que había visto en la charca. Los peces de colores, las nubes reflejadas en el agua…

Me gustaba tanto la manera en que ella me mostraba todo… Era como si lo estuviera viviendo yo también.
– Gracias Ness. Le dije en cuanto acabó, pero ya sabes que no tienes por qué enseñármelo todo si no quieres.
– Claro que quiero Jake. Me dijo quiero que aunque no estemos juntos todo el día sepas las cosas que hago.
– ¿Y me he perdido algo?  Pregunté
– Sí, bueno la tía Alice me está haciendo unos vestidos preciosos. Me los ha enseñado esta mañana mientras te esperaba en el ordenador. Murmuró

– ¿Quieres verlos? Me preguntó entusiasmada.

– ¡Claro! respondí. Seguro que son muy bonitos y te quedan muy bien.
– Sí, pero sólo porque mi tía Alice es una excelente modista. Contestó.

Los dos reímos un momento y luego me percaté de que, demasiado pronto para mí, habíamos llegado frente a mi casa.

– Hola Billy. Saludé a mi padre. Mira quien nos visita hoy.
– ¡Hola pequeña! la saludó, acercándose con su silla para tomar su mano

– ¿Cómo están tus padres?. Preguntó
– Muy bien. Contestó ella.
– Bien. Dije

–  Tengo hambre ¿Crees que Sue esté preparando algo. Le pregunté a Billy.
– Seguro. Respondió él

– Seth y tú sois igual de impredecibles a la hora de comer, así que seguro preparará algo…
– Está bien, nos pasaremos por allí– murmuré tomando a Nessy de la mano.

–Vamos. Le dije y me estremecí una vez más ante su roce.

Cuando llegamos a la casa de Sue, entré sin llamar, y tal y como mi padre había supuesto, estaban cenando.

– Buenas tardes, Jake– me saludó Sue.

– ¡Pero mira que buena compañera has traído!  Dijo cuándo me vio con Ness.

– Hola. Dijo Seth, sentado a la mesa

– ¿Qué tal todo? Murmuró

– Pero mira lo que pregunto, debes estar más que bien, ¿a que sí? dijo.

Ante esto intenté darle un golpe, pero el chico era rápido y lo esquivó.

– Hola Jake, ¿qué tal Nessy? Nos saludó Leah.

Me alegró que no mostrara hacia la niña el mismo sentimiento antagónico que tenía hacia su madre. Aunque le había dado órdenes estrictas, que debía cumplir desde su última discusión con Bella, temí que me ocasionara algún tipo de problema.

Nessy se sentó a la mesa pero no comió nada, yo tampoco quise ofrecerle nada ya que sabía que la comida corriente no era muy de su agrado.

Pero charlamos durante toda la cena y gastamos bromas, así que pasamos muy bien el rato.

Lo único que me resultó algo extraño fue el comportamiento de Leah. Porque si bien charló con todos, me pareció que algo en la niña le incomodaba, aunque no me hacía ninguna idea de lo que podría ser.

Cuando acabamos la cena agradecí a Sue y nos despedimos de todos.

Quería pasar un rato a solas con Ness, así que paseamos un rato por la playa, construimos un castillo de arena y platicamos otro rato.
Todo era perfecto hasta que de repente sonó el teléfono.
– Hola Bells ¿qué ocurre?
– Nada Jake sólo quería pedirte que trajeras pronto a Renesmee de vuelta. Me dijo.
– Claro Bells dalo por hecho. Le dije.

– Bien, luego nos vemos. Dijo y colgó.
– ¿Que quería mamá, Jake? preguntó.
– Solo pedirme que no nos retrasemos mucho. Respondí.
– Está bien, ¿tenemos que irnos ya? Preguntó decepcionada. Eso me gustó. Ella no quería irse.
– Muy pronto Nessy. Le dije.
– Te extrañaré mucho hasta que volvamos a vernos. Dijo y sonrió. Su sonrisa me deslumbró, era perfecta, sus dientes eran de un blanco brillante.

Era preciosa. Con sus bucles color broce y las mejillas que tanto se parecían a las de mi mejor amiga. Ya casi aparentaba tener 7 o 8 años.

– Yo también. Le dije.

Me aterraba un poco la idea de que creciera tan deprisa pero por otro lado, deseaba que creciera, de pronto me invadió el recuerdo del sueño que había tenido, pero lo desterré de mi mente pronto, no podía pensar en ella de ese modo, no aún.
Nos dimos cuenta era bastante tarde, pero confiaba que si llegábamos pronto el chupasangres nos dejaría volver otro día.

En cuanto nos quitamos la arena de los pies fuimos de camino a casa de los Cullen.

Renesmee se agarró bien a mi cuello e iniciamos el viaje de regreso.
Cuando llegamos a la casa de los Cullen, Alice nos esperaba sentada en las escaleras de la entrada.

La niña se deslizo de mi lomo y luego corrí a los árboles a transformarme.

– Gracias por cuidar bien de mi sobrina. Me dijo

– Por nada– murmuré. ¿No están encasa sus padres?

– No. respondió Alice. Se fueron poco después de dejar a la pequeña contigo y aún no han regresado.

– Ah…sólo dije, mejor ni pensar en lo que deberían estar haciendo si no quería vomitar allí toda la cena…
– Bueno, adiós Ness. Le dije. Mientras la abrazaba para luego besarle la mejilla y susurrarle bajito:

– Procura portarte bien para que tus padres pronto te dejen volver a visitarme, ¿de acuerdo?

– De acuerdo. Aceptó ella.
– Adiós. Le dije a la vampira, antes de salir disparado hacia el bosque

.
Camino a la Push me vinieron a la mente recuerdos de la batalla. Sobre todo del semivampiro Nahuel…Recordaba que miraba mucho a mi Nessy.

“Jake no deberías pensar en eso ahora” me dijo Seth.
“ Métete en tus asuntos y déjame en paz “respondí.
“Eh no era mi intención molestarte, pero creo que sería más sano para ti pensar en eso más adelante”
“Quizá tengas razón
“acepté.
“ Pero me preocupa el hecho de que pensando que ella es la única de su especie con la que no tiene parentesco”
Abandone el pensamiento tan pronto vino.
“Gracias, tienes razón” le dije.
No había nadie más en fase, ya era de noche, y Billy me esperaba en el porche.

– ¿Y Renesmee? preguntó.
– No me dio tiempo para traerla a despedirte porque parece que los Cullen tenían planes para la noche y Bella me pidió que la llevara temprano. Me expliqué

– Oh, bueno otra vez será. dijo.

Me fui a la cama ya que ya que estaba hecho polvo tanto física como emocionalmente. Hoy había sido un gran día.

Durante la noche volví a acordarme de Nahuel…

Solo esperaba que no regresara con expectativas de nada respecto a Nessy o tendríamos algunos problemas.

Estaba casi seguro de los sentimientos de Renesmee, pero un vampiro ya me había quitado al amor de mi vida una vez y no iba a permitir que sucediera en una segunda oportunidad.
En algún momento de mis cavilaciones caí en la inconsciencia.

A la mañana siguiente me reuní temprano con Sam.
– ¿Qué hay? Le pregunté.
– Oye Jake, hemos encontrado un efluvio de un vampiro. Me dijo.

– ¿tú has percibido algo?
– Lo más seguro es que fuera algún Cullen, ayer salieron de caza.
– Oh, claro pero  lo habríamos identificado. Me dijo.
– Bueno si tienes alguna duda házmelo saber… pedí
– Claro Jake cuenta con ello.me dijo

–Bueno, adiós.

– Adiós. Le dije.

Aquella conversación me dejo un poco inquieto, porque hasta donde yo estaba enterado, los Cullen no esperaban visita.

Me transformarme para avisar a mi manada. Todavía no me había acostumbrado a ser el macho Alfa. Esto de las dos manadas me resultaba de lo más loco, pero la relación con Sam era pacífica.
“ Chicos atención tengo algo que contarles”

“Estamos aquí de que se trata” contestaron todos.
“ Sam me avisó que hay un rastro de un vampiro cual su efluvio no han podido reconocer, ¿han encontrado algo?”
“ Si, Jake pero me pareció que era de algún Cullen ya que el olor es muy parecido al de Renesmee”
me dijo Seth.
“ ¿Cómo has dicho? ¿Renesmee?”
“ Sí, tronco
“contestó el chico.
¿Podía ser cierto lo que me temía? ¿Quién se atrevería a acercarse sin ser visto por este paraje?
“ Bueno chicos me voy a casa de los Cullen a ponerlos al tanto de las nuevas noticias, recorran el perímetro y si está demasiado cerca no duden en acercarse hasta la casa Cullen y ponerme al tanto, luego nos vemos”
Debía darme prisa en llegar hasta la casa. Haría cualquier cosa por proteger a mi Nessy.

Solo Edward me escucho llegar, porque estaba esperándome en los alrededores de la casa.
– ¿Jake?, ¿Qué ocurre? me preguntó

–Oh…sólo dijo al escuchar la historia en mi mente.
Salí de entre los árboles en forma humana y le dije:
– Ya ves. Le dije.

– ¿Crees que pueda ser Nahuel?

– No lo sé, yo también estaba barajando esa opción. Argumenté.

– Está bien de todos modos nos mantendremos alertas y los tendremos informados. Le dije mientras me volvía a internar en los bosques.

– Está bien, gracias Jacob. Me dijo.

Pero yo ya estaba bastante lejos y escuché sus palabras como susurros…

 

 

 

 

 

 

 

 

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