Capítulo 17   Luna de miel por adelantado   Jacob   (Parte 1)

Todo pasaba demasiado rápido, apenas me había enterado del viaje al amazonas estábamos en el aeropuerto y parecía que todo el mundo nos miraba, sobre todo al ver la palidez de mi nueva familia, menos mal que el chupasangres  y Alice habían repasado el tiempo de aquel lugar. Irado bien el tiempo y no había ni un rayo de sol, Reneesme estaba radiante y muy emocionada con este viaje, tenía ganas de sentir el sol de Brasil en su piel,  yo estaba pensando que si bella y Edward  estaban de acuerdo que Reneesme y yo nos quedarnos ese fin de semana por  alguna cuidad y pasear con ella como una pareja normal.

 

Edward se acercó muy sigiloso y de repente muy muy bajo me dijo:

– adelante cachorrito pero como le pase algo a mi pequeña, esta vez sí que te romperé las patas traseras. Tienes cuatro días.

Yo asentí sin decirle nada más, ya que el seguramente estaba al tanto de mis pensamientos, pensé en lo feliz que iba a hacer a Nessy esos días. No tenía miedo a bella ya que Edward sabe cómo controlar la situación además creo que ella estaba demasiado ocupada en  organizar la tienda con Alice y Esme. Además de la nuestra boda.

 

Nos despedimos de toda la familia Cullen, al fin podría estar unos días con ella sin ningún tipo de vigilancia.

Esa tarde me dedique a buscar un hotel para poder dormir tranquilamente, no   tenía todavía nada echo y recibí una llamada.

 

– Alice que pasa?

– Nada Jake te llamo para decirte que acabo de reservaros una suite en  un hotel al lado de la playa, yo ya lo conozco y espero que os guste, como a jazz y a mí. Me dijo.

– Pero cómo es posible. Maldita sea Alice estas en todo. Dije sorprendido.

– Bueno lobo he de dejarte. Dijo con una voz feliz.

– Alice!! Espera antes debes decirme el nombre del hotel!

– Oh si claro  se llama gran bahía. Lo reserve a tu nombre. Cuida de Nessy. Adiós. Colgó.

–¿Quién era cariño? Me dijo Nessy.

– Era Alice para decirme  el nombre del hotel donde ella misma nos ha reservado. Quien sabe de lo que es capaz de hacer esa chica! Pensé.

Reneesme parecía muy ilusionada, nos paramos en un puesto donde vendían miles de cosas y buscamos un mapa de la ciudad, mientras  intentaba dar explicaciones al dependiente  ella  se probaba sombreros y pamelas.

– ¿Jake, cual me queda mejor?

– mmm………… déjame pensar… estas preciosa con todos.

– no, Jake quiero que me digas, la falta de costumbre de este sol hace que tenga un poco sensibles los ojos. Dijo sonriente con sus perfectos dientes blancos.

– Nessy creo que entonces deberías buscar unas gafas de sol! Me reí.

– Si tienes razón Jake, ajajá. Me dijo y se dio media vuelta buscando más cosas para  probarse.

El dependiente se había ido con otra pareja que entro en la tienda y yo me acerque hasta Nessy, que se encontraba dentro de un probador.

– ¿Reneesme que haces? Le dije dulcemente.

– Ella asomo la cabeza y  mientras me guiñaba un ojo me dijo:

– Pasa!

Mire hacia los dos lados para asegurarme que nadie nos veía, no quería llamar la atención.

Una vez dentro del probador Reneesme me dio un gran beso, uno  de esos besos que si no fuera por el respeto que le tenía al dependiente le habría hecho el amor allí mismo.

– Reneesme, tenemos cuatro días completos para estar a solas en el hotel, por favor no me hagas esto aquí.

– Jake. Tenía tantas ganas de estar junto a ti, solos, sin nadie cerca por el que tengamos que reprimir nuestros sentimientos.

En ese mismo instante me di cuenta de sus ropas, ella se había puesto un bikini donde apenas tapaba su hermoso cuerpo, ella se dio cuenta de la forma en la que la estaba mirando y me toco la cara.

Jake, te deseo, justo ahora, mírame soy tuya igual que tú eres Mío

El calor que representaban las imágenes que ella me estaba mostrando  parecía el mismo hielo de la Antártida en comparación a como me sentía yo en ese instante mientras miraba su estrecha cintura, su espalda y todo su cuerpo, mis ojos parecieron abrirse de repente cuando vi la parte de debajo de su bikini, ella  tenía puesto un tanga. Oh dios Mío, tengo que salir de aquí.

– Reneesme no puede ser.  Jadee, mientras observaba una sonrisa pícara con unos ojos deseosos de sexo

– Está bien amor, como tú has dicho tenemos 4 días y cuatro noches.  Me cambio?

– Aja! No pude articular una palabra más al recordar su cuerpo en el probador de señoras.

– será mejor que busques ese mapa mientras acabo de probarme estos vestidos cariño.

Al  fin encontré lo que buscaba, y como Nessy tardaba un poco espere junto a la puerta del establecimiento, cuando ella salió, tenía en las manos un montón de bolsas con ropa.

– Cariño, de verdad crees que nos hace falta tanto bulto? Pregunte sorprendido de  después de revisar un poco por encima.

– Jake, son solo un par de vestidos y bikinis para la playa. Me contesto divertida.

Nos dirigíamos hacia el hotel disfrutando de aquel maravilloso paisaje, se veían palmeras enormes, descapotables por el paseo de la playa  con la música muy muy alta. Reneesme miraba a las chicas que paseaban con patines y a la gente que hace deportes en la playa. Estaba muy sorprendida grabando todas esas imágenes en su memoria.

– Jake la vida mortal parece genial. Es realmente sorprendente la  cantidad de cosas que hay en este lugar. Me dijo.

– Nessy  podemos hacer lo que tu desees, le dije complaciente.

– Esto está realmente bien, quiero probar la comida del lugar. Me dijo mirando los bares que estaban situados en la orilla. Me dijo.

– Está bien pero antes debemos ir al hotel no debemos retrasarnos.

Parecía que estaba disfrutando de todo aquello que no teníamos en forks, el calor, la playa, me sorprendió mucho que ella quisiera probar la comida humana ya que casi siempre  se alimentaba de sangre de animales.

Llegamos al hotel GRAN BAHIA.  Tenía un gran jardín con una fuente en medio donde todos los huéspedes llegaban en taxis. Cuando cruzamos la recepción un amable chico se acercó hasta nosotros.

– Bienvenidos, siéntanse como en su casa, ¿me dicen su número de habitación? Nos  preguntó mientras me examinaba  meticulosamente.

– Hola, pues todavía no sabemos cuál es. Tenemos la reserva a nombre de Jacob Black. Le dije al comprobar que hablaba nuestro idioma.

– Iré a mirar. ¿Por favor  me dejan su equipaje? Agrego.

– Reneesme al darse cuenta que no teníamos ninguna maleta le dio las bolsas que tenía en la mano y le  dijo que en el aeropuerto nos avían robado las maletas.

El joven asintió recogió las bolsas y de dirigió a la recepción a por nuestras llaves.

– Cariño eres muy astuta, jamás me había dado cuenta de tu capacidad de reacción,  le dije tiernamente.

– Jake vi cómo te bloqueabas, Cuando ese chico nos miró al entrar.me dijo mientras me abrazaba. Y me daba un beso en el pecho.

– Por favor Nessy, acabaras por volverme loco! Sonreí y mire hacia el mostrador.

 

El chico venia ya con una tarjeta de la mano y en la otras tenia las bolsas de mi  pequeñaja.

– Aquí tienen su llave. Les acompañare hasta la suite, ya que disponen de todo pagado el hotel les obsequia con una cesta de frutas de la zona. Dijo amablemente.

– Gracias. Pero nos gustaría hacerlo solos. No te molestes en acompañarnos. Dijo Reneesme mientras ponía una cara  de total satisfacción con el lugar, y la mejor de sus sonrisas.

El botones me dio las bolsas y  la llave nos dirigimos a la habitación.

Ella  me dio la mano y me hizo saber lo que le apetecía hacer. Mientras se ruborizaba.Hice caso omiso a aquellos pensamientos tan calientes, llegamos a la puerta de la habitación cogidos de la mano, entramos en la habitación y  ella corrió  sobre sus piernas bailarinas a ver cada centímetro de aquel nuevo lugar.

Era una gran habitación <Alice> pensé. Disponíamos de una habitación y una gran cama, salón, Un baño enorme  y una grandísima terraza con una pequeña piscina.

– valla… esto es alucinante.dije.

– Si, es genial. Tía Alice  es la mejor tía del mundo Dijo Nessy, mientras reíamos.

– Wow, esto es tan grande cómo mi casa en la Push. Puse decir mientras veía en su cara como disfrutaba de aquellas maravillosas vistas. Teníamos el mar en frente del hotel y sonaba es agradable sonido de las olas y el viento  mientras el sol acariciaba nuestros cuerpos.

– Jake quiero cambiarme e ir a  comer algo. Me dijo.

– Está bien princesa aquí te espero. Dije mientras la besaba en la frente.

Encendí el televisor, no lograba entender nada de lo que decían.

Escuche como se abría la puerta del baño.

– Jake esto es tuyo.Me lanzo  tres bolsas de las que antes había comprado en la tienda.

Cerró la puerta y me dispuse a ver lo que mi pequeña loca me había comprado en aquel bazar.

Empecé a sacar y un bañador, una camisa de lino blanco con un pantalón a juego. Unas chanclas marrones, un pantalón corto negro y una camiseta de sport.

– Wow pero ¿cómo te ha dado tiempo a coger tanta ropa? Dije incrédulo.

No me respondió como esperaba que hiciera. Solo pude escuchar su risa de campanilla. Enseguida me puse el conjunto blanco de lino ya que considere que era el más fresco para tal calor. Y me asome a la terraza para esperarla ya que, Parecía tardar demasiado en arreglarse.

Teníamos una tumbona allí misma en la que me senté para que la brisa del mar me diera en la cara.

– ¿Jake? ¿Puedes venir? Me llamo Nessy.

– Si claro ya voy amor.¿ No crees que te estas demorando demasiado? le dije mientras me dirigía hasta la zona donde ella se encontraba.

Encantos la vi con aquel vestido blanco  de tirantes hasta los pies volví a  tener el sentimiento de la imprimación, era real no era la tierra la que me sostenía si no aquel maravilloso ser de cabellos dorados.

– En serio, estas preciosa,

– Sí. Jake compre la ropa a juego. Me dijo mientras de un salto venía a mis brazos.Comenzamos a besarnos, yo le acariciaba la  espalda y ella me agarraba del pelo con mucha pasión, empezó a desabrocharme la camisa lentamente, yo no podía evitarlo en aquel momento estábamos totalmente solos, ella lo deseaba y yo también. Me fue empujando hacia la cama despacio, y la sostuve en mis brazos hasta que estuvimos echados sobre la colcha, nos acariciamos sin censura, baje despacio los tirantes del vestido blanco y empecé a besarla los hombros, bajando lentamente  hasta que al fin estábamos desnudos.

– Estás segura de ¿qué quieres hacerlo? Le pregunte.

– Jake, no he estado más segura en mi vida de lo que te amo ahora mismo.

No le respondí, no  había nada que decir, solo tenía que entregarme a ella igual que ella a mí, Y  Nos dejamos llevar por los instintos más humanos de los que poseíamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *